Tate & Lyle inauguró recientemente una planta de fabricación de última generación en Matão, São Paulo, para producir NUTRAVA® Fibra de Cítricos. Este ingrediente innovador utiliza cáscaras de naranja para satisfacer la creciente demanda mundial de productos alimenticios con etiqueta limpia. Para asegurar la máxima eficiencia operativa, Tate & Lyle colaboró con Rockwell Automation para implementar un marco integral de automatización industrial. Esta alianza destaca un paso importante en la expansión de Tate & Lyle tras su adquisición estratégica de CP Kelco a finales de 2024.
La era de las actualizaciones incrementales para la automatización industrial ha terminado. Hoy en día, los fabricantes enfrentan una complejidad sin precedentes, desde amenazas a la ciberseguridad hasta enormes silos de datos. En consecuencia, la industria debe pasar de soluciones puntuales heredadas a plataformas integradas y estratégicas. Un replanteamiento fundamental de los sistemas de control es ahora esencial para la resiliencia operativa a largo plazo y la transformación digital.
En el Foro Económico Mundial 2026 en Davos, el diálogo sobre la automatización industrial pasó del potencial teórico a la ejecución práctica. La directora general de Automatización Industrial de Schneider Electric, Gwenaelle Avice Huet, destacó que la industria ha alcanzado un punto de inflexión decisivo. Las empresas ahora están avanzando más allá de los proyectos piloto para integrar la automatización industrial como un motor fundamental de la competitividad y la neutralidad de carbono.
La Feria de Electrónica de Consumo (CES) 2026 marcó un cambio decisivo para el panorama tecnológico mundial. La inteligencia artificial ha superado oficialmente la fase de "exageración" para entrar en un periodo de despliegue masivo. Los líderes del sector demostraron que la automatización industrial y la inteligencia artificial ya no son conceptos experimentales. En cambio, estas tecnologías ahora sirven como herramientas esenciales para un impacto empresarial medible en todo el mundo.
La automatización industrial moderna depende del flujo continuo de datos entre el equipo y el software. Sistemas como DCS (Sistemas de Control Distribuido) y SCADA actúan como el cerebro central, recopilando señales de los dispositivos de campo. Estos dispositivos incluyen PLC, RTU y IED. Sin una comunicación estandarizada, el equipo de distintos proveedores no podría interactuar eficazmente. A medida que los sectores de generación de energía y manufactura adoptan la digitalización, los ingenieros deben dominar tanto los protocolos de TI como de TO para asegurar la fiabilidad del sistema.
El Foro Económico Mundial (WEF) designó recientemente a la Fábrica Digital Nativa de Siemens en Nanjing como un "Faro Global". Este prestigioso título reconoce a los sitios de manufactura que lideran el camino en tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial (4RI). Al integrar automatización industrial con una profunda integración de IA, esta instalación demuestra cómo las plantas modernas pueden superar la extrema volatilidad del mercado.