La era de las actualizaciones incrementales para la automatización industrial ha terminado. Hoy en día, los fabricantes enfrentan una complejidad sin precedentes, desde amenazas a la ciberseguridad hasta enormes silos de datos. En consecuencia, la industria debe pasar de soluciones puntuales heredadas a plataformas integradas y estratégicas. Un replanteamiento fundamental de los sistemas de control es ahora esencial para la resiliencia operativa a largo plazo y la transformación digital.
SCADA puede operar sin un PLC, pero solo para sistemas pequeños o simples. Mientras que SCADA se encarga solo de la supervisión, alarmas e informes, los PLC mejoran la velocidad, la fiabilidad y el procesamiento lógico local. Aprende cómo funcionan las configuraciones solo con SCADA y cuándo es crucial añadir un PLC.