Las plantas de proceso modernas nunca logran la seguridad mediante un solo sistema. Muchos proyectos aún consideran el Nivel de Integridad de Seguridad como el método de protección definitivo. Esta creencia genera riesgo.
El SIL sigue siendo crítico y obligatorio. Sin embargo, no puede garantizar la seguridad de la planta por sí solo. La verdadera reducción del riesgo requiere una perspectiva más amplia.