El panorama industrial europeo enfrenta una era regulatoria transformadora a partir de 2026. Las industrias de procesos, especialmente los sectores químico y energético, deben ahora navegar dos poderosos marcos legislativos: la Directiva NIS2 y la Ley de Resiliencia Cibernética (CRA). Juntas, estas leyes convierten la ciberseguridad de una "mejor práctica" voluntaria en un requisito obligatorio para el acceso al mercado y la continuidad operativa.