Mientras que los vehículos guiados automatizados (AGV) y los robots móviles con ruedas dominan actualmente el panorama de la automatización industrial, las ruedas tradicionales están alcanzando un límite físico. En el entorno estructurado de un almacén moderno, un suelo plano es algo dado. Sin embargo, a medida que la automatización avanza hacia hospitales, restaurantes y complejos talleres de producción, el "mundo real" presenta obstáculos que las ruedas simplemente no pueden superar.
Los robots humanoides representan el siguiente paso evolutivo en la automatización de campo. Al imitar la fisiología humana, estas máquinas navegan en entornos diseñados para personas y no para sensores. Este cambio está impulsado por tres pilares: control avanzado del movimiento, percepción ambiental sofisticada y modularidad descentralizada del hardware.