El panorama de la automatización industrial está cambiando. Los robots colaborativos, o "cobots", han pasado de ser herramientas experimentales y especializadas a componentes esenciales de las líneas de producción modernas. En 2015, representaban apenas el 2 % de las instalaciones de robots a nivel mundial. Hoy en día, constituyen más del 10 % del mercado. Este crecimiento señala un cambio fundamental en la forma en que los fabricantes abordan la colaboración entre humanos y máquinas.